La Mola, un paseo por la historia militar de Menorca

Galerías subterráneas, polvorines, una antigua prisión militar y enormes cañones de artillería. Así es La Fortaleza de Isabel II, conocida como La Mola, una de las mayores fortalezas europeas construidas en el siglo XIX y uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar de Menorca.

 

Como tantas otras veces a lo largo de la historia, la ubicación estratégica del puerto de Maó fue clave en el devenir de los acontecimientos que propiciaron su construcción. En el siglo XIX, Menorca apenas contaba con recintos de defensa costera. Pero las crecientes tensiones internacionales en el Mediterráneo entre Francia e Inglaterra obligaron a España a fortificar de nuevo la isla. Situada justo a la entrada del puerto, La Mola fue construida a partir de 1850 incorporando las más avanzadas teorías defensivas de la época.

 

Su excelente estado de conservación convierte una visita a La Mola en auténtico viaje al pasado militar de la isla. El recinto cuenta con muchos puntos de interés, comenzando por la majestuosa Puerta de la Reina –una entrada en honor a Isabel II–, o la mina, un laberinto subterráneo donde se situaban los polvorines. Durante el recorrido se pueden visitar los ingeniosos sistemas de recogida de agua que tenía la fortaleza, la enorme plaza de armas, donde actualmente se organizan todo tipo de eventos, o las canteras de las que se extraía manualmente la piedra para construir tanto el frente amurallado como los diferentes edificios militares que se encuentran en su interior. 

 

Algunos de los edificios más espectaculares de la fortaleza son el Polvorín de la Reina, restaurado recientemente y en el que se conserva todo el piso original de madera, y la penitenciaría, construida como almacén de víveres y utilizada como prisión militar entre 1948 y 1970. Pero quizá, uno de los emblemas de la fortaleza de Isabel II sea la batería Vickers: dos enormes cañones navales fabricados en 1933 capaces de cubrir una distancia de 35 km, uno de los cuales estuvo operativo durante la Guerra Civil española. 

 

La fortaleza se puede recorrer por cuenta propia o en visita organizada, a pie o en buggie… Además en ella, se organizan espectáculos teatrales, visitas nocturnas e incluso actividades de observación de aves y de estrellas desde la fortaleza para observar esta fortificación desde diferentes perspectivas.

 

Y es que, además de su indudable valor histórico, la Fortaleza de La Mola ofrece la oportunidad de disfrutar de un entorno natural único. El territorio en el que se encuentra fue declarado Zona Especial para la Protección de Aves. Además, su ubicación en el punto más oriental de Menorca ofrece unas espectaculares vistas del litoral de la isla y del puerto de Maó. Los valores naturales y paisajísticos del recinto de La Mola ofrecen una visión completa y apasionante de la historia reciente de Menorca.